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Piscina, playa, sol, cloro, sal, arena…
En verano nuestra piel está expuesta a factores externos que producen deshidratación y quemaduras, y potencian la aparición de manchas y arrugas.
Protege, repara, Cuida y mima tu piel
Exfoliar la piel es un cuidado básico. Para eliminar todas las células muertas de la piel, y que así pueda renovarse. Luciendo más suave y luminosa.
Mantener la piel hidratada ayuda a unificar el tono de la piel y lucir un bonito bronceado más uniforme y duradero.
Hidrata la piel desde dentro: beber abundante agua e incorporar alimentos antioxidantes ricos en vitaminas A, C y E y aumenta el consumo de frutas y verduras.
Utilizar cremas o aceites para el cuidado de la piel:
Por ejemplo:
- Acido hialurónico: reconstruye las fibras que sostienen los tejidos de la piel. Posee la capacidad de almacenar y fijar el agua de la dermis, lo que mejora su hidratación y equilibra la perdida de humedad de la piel asociada a la edad.
- Aceite de almendras dulces que contiene vitaminas A, B y E que son muy beneficiosas para el cuidado de la piel. Si se aplica por todo cuerpo después de la ducha cuando la piel está húmeda, te ayudará a suavizar la piel aportando mayor hidratación y elasticidad. Puedes utilizarlo puro o mezclado con otros aceites esenciales, como la rosa mosqueta.
- Aceite de rosa mosqueta: El Aceite de Rosa Mosqueta presenta un elevado poder para tratar cicatrices, estrías y flacidez cutánea. Además tiene una potente acción reafirmante, anti envejecimiento e hidratante para la piel.
También tiene un efecto regenerador, suavizante y reduce las manchas. Esto se debe gracias a su elevado contenido en ácidos grasos poliinsaturados, conteniendo hasta un 49% de ácido linoleico y un 34% de linolénico, relacionados directamente con la síntesis de colágeno. También es rico en vitaminas A, C y E.
Es un buen agente hidratante, ayudando a luchar contra la sequedad de la piel; además estimula la oxigenación celular y refuerza la unión entre las células, alivia asimismo la piel dañada o irritada
Su acción anti-edad nutre y favorece la elasticidad de la piel. Estimula la producción de colágeno, disminuye el acné y las manchas. Además, protege y repara el cuero cabelludo devolviéndole la fuerza y el brillo, por lo que es ideal para cabellos secos y frágiles. También nutre y fortalece las uñas. Tonifica y regenera la piel irritada, quemaduras, varices y estrías.